viernes, 5 de marzo de 2010

LLUVIA EXTENSA



Segunda Parte

A veces no entendía porque era muy chica; pero después muchas cosas cambiaron, no se que pasó.
Me volví despierta, inquieta a pesar que era muy tímida y sumisa.

No entendía en algún tiempo tus maltratos, tus palabras, lo desatento, tu irrespeto, lo desagradable, lo inmoral, las mentiras, irresponsabilidad, lo orgulloso, lo escandaloso, el desorden y hasta poco hombre.
Y muchas cosas más que me faltaría espacio para terminar ó que quizás me daría vergüenza nombrar.

En otros tiempos: no maltratabas, palabras bonitas como por ej: (mi rubita), eras atento, respetuoso, agradable, con moral, verdadero, responsable, humilde, silencioso, ordenado y hasta hombre.
Y otras cosas más que sí podría mencionar.

En una historia bella era:

Tu rubita - eternamente.
Tu niñita - tu muchachita.
Me hablabas - te escuchaba.
Me abrazabas - te abrazaba.
Me besabas - me encantaba.
Te bailaba - era tu artista.
Te cantaba - me relajabas.

En la historia horrible:

Ya no más rubita.
Ni tu niñita, ni muchachita.
Me hablabas - no te escuchaba.
O simplemente no me hablabas.
No más abrazos - no te adoraba.
No me besabas - ya no me encantabas.
No te bailaba - murió la artista.
No más canto - no más relajo.

En pocas palabras no quedó nada.
Todo se vino abajo...

MRJ ©



Foto: del autor.
Escuchas: se mi aire - Cristian Castro.

4 comentarios:

salvadorpliego dijo...

Esa historia de dolor me pregunto si perdura...

Sobre tu pregunta: "Me gustaría saber cómo me encontró". Simplemente, navegando...

Un fuerte abrazo.

Meli dijo...

Salvador,no, no perdura, de hecho ya acabó aunque la vea aquí, sólo me falta la última parte, no quería dejarla pasar por alto.

Gracias por haber navegado... Me parece que tengo una nueva perla en mi cofre.

Libelula De Azul dijo...

Meli, linda... Eso sucede muy amenudo con muchas de nosotras. En este escrito me veo un poco reflejada a mi misma, y mi padre... Pero gracias a Dios, la vida, sigue y siempre tenemos la oportunidad de hacer que nuestras vidas cambien y el pasado quede atrás.

Te te quiero!

Meli dijo...

Por supuesto Sarah, que pena que hayas pasado por eso... Ellos a veces no se dan cuenta del dolor que causan, pero todo obra para bien... Eso me ha hecho una mujer fuerte hasta ahora y a pesar de ser un poquito dura con mis hijos a veces, hago muchas exepciones ya que a ellos no quiero reflejarle esas cosas... Pero sí, todo quedó atrás...

Yo también te te quiero; y mucho...